GUÍA DE CONTROL Y

 

SEGUIMIENTO DEL

 

EMBARAZO EN

 

ATENCION

 

PRIMARIA

 

 

 

 

 

 

 

 

COORDINADOR

 

 

MANUEL ÁNGEL GÓMEZ MARCOS

 

 

Responsable del Grupo de trabajo de control y seguimiento del embarazo en Atención Primaria de la SCLMFyC.

 

 

 

  AUTORES

 

 

Barrientos Montero Mª.J.

García Rabanal D.

Gómez García A.

Gómez Marcos M.A.

Gómez Miguel E.

Orobón Martínez Mª.L.

Ramos Delgado E.

Rodríguez Rivera Mª.J.

 

      

 

Miembros del Grupo de trabajo de control y seguimiento del embarazo en Atención Primaria de la SCLMFyC.

 

 

 

 

GUÍA DE CONTROL Y SEGUIMIENTO DEL EMBARAZO EN ATENCIÓN PRIMARIA.

1.- INTRODUCCIÓN.

1.1.- Objetivos.

1.2.- Cobertura.

1.3.- Diferencias respecto al seguimiento en Atención Especializada.

1.4.- Justificación del control de embarazo en Atención Primaria.

2.- ACTIVIDADES EN LA VISITA PRECONCEPCIONAL.

2.1.- Objetivos.

2.2.- Contenidos.

3.- DIAGNÓSTICO DE EMBARAZO.

4.- SEGUIMIENTO DEL EMBARAZO EN ATENCIÓN PRIMARIA.

4.1.- Actividades en la primera visita.

4.2.- Actividades en las visitas sucesivas.

4.3.- Actividades realizadas rutinariamente no basadas en la evidencia.

4.4.- Actividades en la visita puerperal.

5.- FACTORES DE RIESGO PERINATAL.

6.- CRIBADO DE LOS DEFECTOS CONGENITOS.

6.1.- Malformaciones.

6.2.- Enfermedades hereditarias mendelianas.

6.3.- Anomalías cromosómicas.

7.- ECOGRAFIAS DURANTE EL EMBARAZO.

8.- EDUCACIÓN PARA LA MATERNIDAD.

9.- CONSEJOS DURANTE EL EMBARAZO, PUERPERIO Y LACTANCIA.

10.- NUTRICIÓN: EMBARAZO Y LACTANCIA.

11.- SINTOMATOLOGÍA HABITUAL DURANTE EL EMBARAZO.

            11.1.- Nauseas y vómitos.

            11.2.- Estreñimiento.

            11.3.- Hemorroides.

            11.4.- Pirosis y ardor epigástrico.

            11.5.- Edemas y varices de extremidades inferiores.

            11.6.- Lumbalgia.

            11.7.- Parestesias y calambres en extremidades.

            11.8.- Melasma.

12.- PROBLEMAS DE SALUD FRECUENTES DURANTE EL EMBARAZO.

            12.1.- Hipertensión.

            12.2.- Diabetes.

            12.3.- Infecciones del tracto urinario.

            12.4.- Anemia.

            12.5.- Incompatibilidad D.  

13.- LEGISLACIÓN SOBRE LA PROTECCIÓN DE LA EMBARAZADA.

TABLA 1.- ACTIVIDADES A REALIZAR EN CADA VISITA.

ANEXO 1.- VACUNACIÓN DURANTE EL EMBARAZO.

ANEXO 2.- CRITERIOS DE DERIVACIÓN.                                                     

ANEXO 3.- FÁRMACOS Y EMBARAZO.

ANEXO 4.- FÁRMACOS Y LACTANCIA.

ANEXO 5.- INFORMACIÓN PARA ENTREGAR A LA EMBARAZADA.

ANEXO 6.- EMBARAZO, INMIGRACIÓN Y VIAJES INTERNACIONALES.

BIBLIOGRAFIA.

 

1.-INTRODUCCIÓN

 

El control del embarazo en Atención Primaria pretende la preparación global para la maternidad, influyendo en una etapa de especial vulnerabilidad para la salud materno-fetal en la que, además, existe una mayor receptividad materna para las actividades de educación para la salud.

1.1.-Objetivos

Reducir la morbi-mortalidad perinatal.

Disminuir la incidencia de bajo peso al nacimiento.

Disminuir el número de abortos.

Disminuir la morbi-mortalidad de causa obstétrica.

Promover la lactancia materna.

Proporcionar educación sanitaria básica.

1.2.-Cobertura

 Gestantes y mujeres con deseo de gestación Y sin factores de riesgo previos al embarazo.

 

1.3.- DIFERENCIAS RESPECTO AL SEGUIMIENTO DESDE ATENCIÓN ESPECIALIZADA.

Se derivan de las características básicas propias de la Atención Primaria de Salud:

Captación precoz.

Atención integral.

Continuidad de la atención.

Mayor accesibilidad horaria y geográfica.

Posibilidad de intercambio bidireccional de información.

Intervención eficaz sobre factores de riesgo sociales.

Valoración de recursos familiares y extrafamiliares.

Desmedicalización del proceso.

Satisfacción de las usuarias (1 M).

1.4.- JUSTIFICACIÓN DEL CONTROL DE EMBARAZO DESDE ATENCIÓN PRIMARIA.

El seguimiento de gestaciones de bajo riesgo desde Atención Primaria supone beneficios:

Para la embarazada:

 Mejor accesibilidad horaria y geográfica.

         Mayor contacto con actividades complementarias del centro de salud (planificación familiar, educación maternal, programa de control del niño sano).

Mayor satisfacción de la mujer.

Mejor integración del proceso dentro de la historia clínica.

Para el Servicio de Salud:

Disminución de coste económico.

Optimización de recursos (menor saturación de servicios de Obstetricia).

Elevada rentabilidad de las medidas preventivas durante el embarazo.

En consecuencia, los programas dirigidos a este grupo de población son considerados como prioritarios desde la mayoría de instituciones gestoras de salud  y, de hecho,  en algunas Comunidades Autónomas (Andalucía, Cantabria, Murcia y Ceuta) el control del proceso desde Atención Primaria está ya ampliamente establecido (2 Pr).

 

2.- ACTIVIDADES EN LA VISITA PRECONCEPCIONAL

2.1.- Objetivos

Detectar y controlar los posibles riesgos de la gestación antes de que ésta se inicie.

Promocionar estilos de vida y hábitos saludables en la mujer y su pareja antes del embarazo.

2.2.-Contenido

2.2.1.- Consejo genético.

 Anamnesis detallada de la pareja y sus familiares para intentar descubrir el riesgo de aparición o repetición de una alteración genética. Debe recoger (3 Ce):

Edad de ambos progenitores en el momento del nacimiento.

Historia de enfermedades hereditarias.

Abuso de sustancias.

Alteraciones hereditarias en familiares cercanos.

Historia familiar de enfermedades psiquiátricas.

Antecedentes de abortos espontáneos.

En ocasiones, puede ser necesario completar la actividad con estudios específicos (estudios de genética molecular, cariotipo). Las indicaciones para la realización de un cariotipo son (4Ce):

Consanguinidad.

Cromosomopatía familiar.

Esterilidad de causa desconocida.

Progenitor afecto de cromosomopatía.

Infertilidad.

Hijo anterior afecto de cromosomopatía.

 

2.2.2.- Actividades preventivas y educación para la salud.

Ejercicio físico. Existen evidencias para recomendar en esta visita la práctica regular de actividad física de intensidad moderada (5Ce, 6 Pr).

Ingesta de grasas saturadas. Se aconseja utilizar la visita para recomendar la disminución de ingesta de grasas saturadas (6 Pr).

Control de peso y talla. Existen evidencias para recomendar la medición la talla y del peso de forma periodica (6 Pr).

Detección de casos de violencia doméstica. Algunos estudios demuestran el aumento en la detección de casos de violencia doméstica durante el embarazo cuando se utiliza un cribado sistemático y repetido a lo largo de la gestación, siendo la entrevista directa un método más efectivo que la encuesta escrita (3Ce). La identificación de los casos y la intervención inmediata con información adecuada han mostrado disminuir los riesgos y prevenir futuros abusos.

Riesgos laborales. Algunas condiciones de trabajo se han asociado a malos resultados obstétricos (nacidos pretérmino, bajo peso al nacimiento). Se incluyen:

Trabajo de más de 36 horas por semana o 10 horas por día.

Bipedestación prolongada (más de 6 horas por turno).

Ruido excesivo.

Carga física de peso.

Stress psicológico.

Ambiente frío.

La exposición ocupacional a agentes tóxicos, anestésicos, disolventes y pesticidas puede incrementar el riesgo de abortos, malformaciones y otros efectos adversos (3Ce).

En España, la Ley 31/1995 sobre prevención de riesgos laborales así como la  posterior Ley 39/1999 regulan la obligatoriedad de evitar exposiciones de riesgo en la embarazada trabajadora, incluyendo la adaptación de las condiciones de trabajo y el cambio de puesto o función. No se contempla la aplicación de esta ley a la mujer con deseo de gestación, a pesar de que sería aconsejable, ya que, en muchos casos, el diagnóstico de gestación se realiza transcurridas las primeras 8 semanas, que corresponden a la embriogénesis (7Ce).

 

2.2.3.- Control de enfermedades crónicas maternas.

Diabetes: Existen evidencias para no recomendar el cribado sistemático de la enfermedad en la población general en esta visita (6Pr, 7, 8Ce).

En mujeres previamente diagnosticadas, el control óptimo medido a través de la Hb A1c disminuye la morbimortalidad gestacional. Se recomienda para el tratamiento la utilización de insulina humana por su menor capacidad antigénica y evitar los antidiabéticos orales por su teratogenicidad (4Ce).   

Hipertensión arterial: Existen evidencias aceptables para recomendar el cribado de la enfermedad en la población general (3Ce, 6 Pr).

En mujeres diagnosticadas, el tratamiento de elección en etapa preconcepcional es la alfa-metildopa (7Ce). 

Asma: Utilizar agonistas beta 2 y/o beclometasona inhalados (9 F).

Enfermedades tiroideas: Existen evidencias para no recomendar el cribado en la población general (6 Pr).

El tratamiento de elección del hipertiroidismo es el propiltiouracilo (tiamazol y carbimazol son de segunda elección por riesgo de agranulocitosis). El hipotiroidismo debe tratarse con levo tiroxina (7Ce).

Epilepsia: Utilizar fármacos en monoterapia a la mínima dosis eficaz y suplementar con ácido fólico. Aunque todos los anticomiciales son potencialmente teratógenos, la carbamacepina se considera de elección (4, 7Ce).

Enfermedades psiquiátricas: Los estudios recientes han demostrado la seguridad de los tratamientos con antidepresivos y benzodiacepinas (10M, 11 F), por tanto hay que valorar la relación beneficio-riesgo antes de retirar estos fármacos.

Conectivopatías: Recomendar intentar gestación tras seis meses de inactividad de la enfermedad (4, 7Ce).

 

2.2.4.- Prevención de defectos del tubo neural.

Los estudios publicados demuestran el efecto beneficioso de la administración de folato sobre los índices hematológicos maternos durante la gestación y en la prevención de los defectos del tubo neural del feto (12,13,14 M).

Se recomienda el suplemento oral con ácido fólico a dosis de 4 mg. al día, en mujeres con hijos anteriores portadores de alteraciones del tubo neural, durante un período de uno a tres meses previos a la concepción y en los tres primeros meses de la gestación, para reducir el riesgo de recurrencia (14 M, 15, 16, 17Ce).

Se aconseja igualmente que todas las mujeres que planeen un embarazo reciban  suplementos de ácido fólico al menos el mes previo a la concepción y los tres meses siguientes, a dosis que oscilan entre 0.4 y 0.8 mg al día, según los distintos estudios (6 Pr; 15, 17Ce).

Se recomienda la administración en forma de monofármaco, ante la posibilidad de disminución de la absorción debida a interacciones (4, 7Ce).

 

2.2.5.- Detección y prevención de exposiciones de riesgo.

Infecciones

Rubéola. Se recomienda la investigación sistemática de susceptibilidad a la enfermedad en todas las mujeres, mediante historial de vacunación o serología (3, 15, 17 Ce). En mujeres susceptibles, se debe ofrecer vacunación junto con anticoncepción eficaz en los tres meses posteriores (3, 7, 15, 17Ce).

Sífilis. Dado que la detección precoz de la infección y el tratamiento con penicilina son eficaces para prevenir las sífilis congénitas y la transmisión a los contactos sexuales, se recomienda la realización de serología (VDRL o RPR) en esta visita a todas las mujeres de riesgo. Debido a la baja incidencia anual de  la infección, no existe evidencia suficiente para recomendar el cribado universal (3Ce, 6 Pr).

Gonorrea. La relación de esta infección con la enfermedad pélvica inflamatoria, oftalmia neonatorum y complicaciones obstétricas y la eficacia del tratamiento precoz en la reducción de las complicaciones, sustentan la recomendación de realizar cribado mediante cultivo de muestra endocervical en mujeres de riesgo para enfermedades de transmisión sexual (3, 15Ce, 6 Pr).

Clamidia. La detección y tratamiento precoz de la infección reducen el riesgo de complicaciones (enfermedad pélvica inflamatoria, endometritis postparto y postaborto, oftalmia  neonatorum y neumonía en el recién nacido). Se recomienda el cribado sistemático en mujeres de riesgo para  enfermedades de trasmisión sexual (3, 18Ce, 6 Pr). Existe evidencia para la no recomendación del cribado en la población general (6 Pr).

Tuberculosis. Se recomienda el cribado mediante pruebas cutáneas de tuberculina en mujeres de riesgo asintomáticas (ADVP, infectados por VIH, bajo nivel socioeconómico, inmigrantes de áreas endémicas) (3Ce, 6 Pr). En población general asintomática, existe evidencia para la no recomendación del cribado (6 Pr).

VIH. Existe evidencia para recomendar el cribado sistemático mediante inmunovaloración enzimática (EIA) con prueba confirmatoria (técnicas de Western- Blot o inmunofluorescencia indirecta)  en resultados positivos en mujeres con prácticas de riesgo o procedentes de comunidades con prevalencia de recién nacidos seropositivos igual o superior a 0.1 % (3Ce). No existe evidencia para aconsejar o desaconsejar el cribado en población general (6 Pr, 8Ce) a pesar de que algunos estudios la aconsejan (5, 15, 17Ce), dado que la realización limitada a la población de riesgo puede dejar sin detectar hasta un 50-70% de mujeres asintomáticas infectadas por el virus (3Ce).

Hepatitis B. La principal prueba de cribado para detectar la presencia de infección por el virus de la hepatitis B (VHB) aguda o crónica es la identificación del antígeno de superficie de la hepatitis B (HBs Ag) (15Ce).A pesar de que la realización del cribado únicamente en población de riesgo dejaría sin detectar un número considerable de casos (3Ce), la baja prevalencia de la infección en algunas comunidades (rurales, ámbito privado) hace que existan evidencias aceptables para la no recomendación de la prueba en esta visita en la población general (3Ce, 6 Pr). No existen evidencias suficientes para apoyar o rechazar el cribado en población de riesgo en período preconcepcional (6 Pr), aunque algunos autores la recomiendan previa a la vacunación (7, 17Ce).

Toxoplasmosis. Existen evidencias aceptables para no apoyar la realización del cribado mediante serología en población general (3Ce, 6 Pr).

Herpes simple. Existen evidencias para no recomendar el cribado sistemático mediante cultivo en población asintomática (6 Pr).

Fármacos

Todas las mujeres deben recibir información sobre los potenciales efectos perjudiciales de la utilización de fármacos en etapa preconcepcional. Se aconseja incidir en preparados de libre dispensación, vitaminas y productos de herboristería (3, 5Ce).

Teniendo en cuenta el riesgo potencial de abandonar tratamientos crónicos, se debe recomendar evitar la ingesta de fármacos, en especial de aquéllos para los que no existe ninguna indicación clínica durante el embarazo o que tienen probado efecto teratógeno (talidomida, dietilestilbestrol, misoprostol, vitamina A a dosis superiores a 5000 U, andrógenos) (7, 19Ce).

Tóxicos.

Tabaco. Existen evidencias para recomendar el abandono del tabaco (3, 5, 7, 17, 19Ce, 6 Pr), dado que reduce el número de recién nacidos de bajo peso y nacidos pretérmino, aunque no se ha demostrado reducción en la mortalidad perinatal (20 M). La utilización de parches de nicotina no cambia de manera significativa las tasas de abandono de consumo de tabaco en mujeres embarazadas frente al uso de placebo (3Ce).

Alcohol.  El cribado del hábito enólico a través de un cuestionario permite identificar a las mujeres de riesgo. Dado que no se ha demostrado umbral de seguridad, debe recomendarse la abstinencia absoluta durante la gestación (3, 7, 17, 19Ce, 6 Pr).

Cafeína. Aunque algunos trabajos relacionan el consumo excesivo de cafeína con efectos nocivos sobre la fertilidad, no se dispone de datos sobre la cifra de seguridad. Se aconseja disminuir el consumo por debajo de 50 mg/ día (media taza de café) en mujeres embarazadas o con deseo de gestación (4, 7Ce).

Otras drogas. Se debe aconsejar el abandono de cualquier tipo de sustancia alucinógena, narcótica, psicotropa o hipnótica que pueda crear adicción (7, 17, 19Ce).

Agentes físicos.

Radiaciones. Se aconseja informar a la mujer del riesgo de exposiciones accidentales (realización de radiografías) así como del que supone trabajar en determinados ambientes (salas de radiología) y de la posibilidad de solicitar un cambio de puesto cuando planifique la gestación (7Ce).

Hipertermia. Tanto de origen endógeno (fiebre) como exógeno (hornos, saunas), la hipertermia mantenida se ha relacionado con aumento de malformaciones ( 7Ce).

 

2.2.6.- Vacunaciones.

Existen evidencias para recomendar la vacunación en esta visita de:

Rubéola. Se debe asegurar anticoncepción eficaz en un período de tres meses posteriores a la vacunación (3, 5, 7, 17, 19Ce, 6 Pr ).

Tétanos- difteria. (5, 17Ce, 6Pe).

Hepatitis B. (3, 5, 7, 17, 19Ce, 6 Pr).

 

3.-DIAGNOSTICO DE EMBARAZO.

 

Debe plantearse ante cualquier retraso menstrual superior a diez días en una mujer sana, en edad fértil con ciclos regulares y espontáneos, aunque, en ocasiones, la clínica puede quedar enmascarada por pequeñas pérdidas hemáticas debidas a la implantación.

Es necesario tener presente la posibilidad de embarazo en mujeres en edad reproductiva con clínica inespecífica:

Astenia.

Trastornos del sueño.

Nauseas y vómitos matutinos.

Tensión mamaria.

Aumento de temperatura basal.

Estrías abdominales.

Aumento de pigmentación areolar y cutánea.

Percepción de movimientos fetales, en mujeres con edad gestacional avanzada.

Es conveniente, además, considerar el diagnóstico en  otras situaciones menos características (mujeres premenopáusicas con cese de menstruación, dolores abdominales con sangrados vaginales irregulares, adolescentes o jóvenes con retrasos menstruales que niegan actividad sexual, mujeres en período de lactancia con ausencia de método anticonceptivo) (4Ce).

 

Diagnóstico inmunológico.

El método diagnóstico de gestación más frecuentemente utilizado se basa en la detección de gonadotropina coriónica humana (hCG) en sangre o en orina (4, 5Ce).

hCG en sangre: Los niveles son detectables desde la implantación (21 días desde la fecha de la última regla). Valores muy elevados hacen sospechar enfermedad trofoblástica (mola), isoinmunización, cromosomopatías o gestación múltiple. En abortos y embarazos ectópicos, los valores son bajos o negativos.

hCG en orina: Los valores detectables aparecen a partir de la 4ª semana de amenorrea. Los tests domiciliarios de embarazo son capaces de detectar niveles de 25-50 mU/ml de hCG en orina, con una sensibilidad del 100% a partir de estos valores (4, 5Ce). En casos de niveles bajos -técnica incorrecta (21 Pr), gestación muy temprana, orina muy diluida, amenaza de aborto o embarazo ectópico- pueden aparecer falsos negativos y es aconsejable repetir el test (en mujeres con amenorrea y sospecha de embarazo, se recomienda realizar hasta dos tests más, con un intervalo semanal) o utilizar otras pruebas complementarias para detectar la hCG (detección específica de beta-hCG, titulación de hCG en sangre) o ecografía (4Ce).

 

Ecografía.

Además de ser útil en el diagnóstico de embarazo, proporciona información adicional sobre edad gestacional, número de fetos y localización de la placenta. Junto con los niveles de beta-hCG y progesterona, es particularmente útil en el diagnóstico diferencial de gestación intra o extrauterina.

La ecografía transabdominal es diagnóstica a las 6 semanas de amenorrea y la transvaginal, a las 4-5 semanas. Aunque su utilización no es rutinaria para el diagnóstico, su uso en esta edad gestacional no ha demostrado efectos adversos sobre la madre ni el feto (5Ce).

 

4.- SEGUIMIENTO DEL EMBARAZO EN ATENCION PRIMARIA:

 

4.1. ACTIVIDADES EN LA PRIMERA VISITA.

La primera visita de la mujer embarazada debemos realizarla tan pronto como podamos, intentando siempre que sea antes de la 12 semana; existen evidencias de que si lo hacemos así obtendremos mejores resultados obstétricos (4, 7Ce). Debemos tener en cuenta que cuanto más precoz sea esta visita, antes detectaremos las posibles situaciones de riesgo y podremos actuar sobre ellas.

4.1.1.- NUMERO DE VISITAS.

Tras la realización de estudios observacionales se llegó a la conclusión de que un mayor número de visitas proporcionaba unos mejores resultados obstétricos. Posteriormente se han realizado ensayos clínicos en los que hay evidencias de que se obtienen buenos resultados con tan sólo 7 visitas (1 M). La realización de 10 visitas no ha demostrado mejores resultados obstétricos, pero sí se acompaña de mayor satisfacción en la gestante.

Tras la primera visita, realizada lo antes posible, recomendamos realizar visitas cada 4 semanas hasta la semana 36,  cada 2 semanas hasta la semana 38 y posteriormente semanal.

4.1.2.- ANAMNESIS.

Antecedentes familiares: enfermedades crónicas (hipertensión arterial, diabetes…), malformaciones en la familia, presencia de cromosomopatías…

Antecedentes personales: enfermedades crónicas, infecciones…

Antecedentes gineco-obstétricos: fórmula menstrual, fórmula obstétrica (embarazos y partos anteriores…), patología ginecológica previa (intervenciones quirúrgicas, infecciones…)

Fecha de última regla (FUR) y cálculo de la fecha probable de parto (FPP). Esta la calculamos mediante la fórmula de Naegele: FUR – 3 meses + 1 año + 7 días.

Presencia de DIU.

Ingesta previa de fármacos.

Hábitos tóxicos: alcohol, tabaco, drogas.

Valorar aceptación del embarazo.

Valoración del riesgo existente al inicio de la gestación basándonos en la anamnesis.

Debemos preguntar por la existencia de síntomas secundarios a la gestación: náuseas, vómitos, edemas en extremidades inferiores…

4.1.3.-EXPLORACIÓN FÍSICA.

Peso, talla e índice de masa corporal. Tanto la delgadez como la obesidad extremas al inicio del embarazo se asocian con malos resultados obstétricos, por lo que es importante conocer estos parámetros desde el primer momento.

En principio, no hemos encontrado evidencias que apoyen pesar a las gestantes en cada visita sin la existencia de otros parámetros alterados (tensión arterial, proteinuira o edemas), puesto que parece que podría crear ansiedad en la mujer (4, 7Ce). Sin embargo tampoco existen evidencias que desaconsejen esta medida (5Ce), por lo que nosotros seguimos recomendando repetirlo en cada visita.

Respecto a la talla, la capacidad pélvica se reduce cuando es inferior a 1.50m., por lo que su medición es necesaria para valorar la posible existencia de una desproporción céfalo-pélvica a la hora del parto.

Presión arterial: se debe medir en la primera visita y en las siguientes para hacer un cribado de la pre-eclampsia.

Exploración general: auscultación cardio-pulmonar, palpación abdominal, exploración tiroidea, examen de la pelvis y extremidades inferiores (edemas, varices…) (5Ce). La existencia de edemas en EEII debe valorarse conjuntamente con la presencia de proteinuria e hipertensión arterial.

4.1.4.- EXPLORACIÓN GINECOLÓGICA.

Debe realizarse en el caso de mujeres nulíparas que no hayan sido exploradas anteriormente, para poder valorar la existencia de posibles problemas en el canal del parto. En el resto de las gestantes sanas no es imprescindible (7Ce).

4.1.5.- PRUEBAS ANALÍTICAS.

Exudado vaginal: para detectar posibles infecciones en el canal del parto.

Citología: debe realizarse en el caso de que la mujer no esté incluida en el programa de detección precoz del cáncer de cérvix, o