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PRINCIPALES CAMBIOS EN EL PROCESO DE ENVEJECIMIENTO: FISIOLÓGICOS, PSICOLÓGICOS Y SOCIALES. |
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PRINCIPALES CAMBIOS EN EL PROCESO DE ENVEJECIMIENTO. Concepto
de envejecimiento. Numerosas
definiciones: Proceso
dinámico que se inicia con el nacimiento y es de naturaleza
multifactorial. Para HRUZA, 1972, es una pérdida de vitalidad, lo que
implica un aumento progresivo de la vulnerabilidad ante cualquier agresión
externa o situación de estrés, y conduce, en último término, a la
muerte. La vitalidad, según ello, sería la capacidad que tiene el
organismo para realizar sus distintas funciones biológicas (BEJER, 1973). Tipos
de envejecimiento. -
Eugérico,
o fisiológico. Cuando ocurre primordialmente en
función del paso del tiempo. Provocará cambios morfológicos y
estructurales en todos los órganos y sistemas del organismo con una
cadencia variable en el tiempo según los individuos. -
Patogérico.
Cuando el envejecimiento está muy condicionado por alteraciones patológicas Tipos
de cambios con el envejecimiento. 1.
Pérdida
total de determinadas funciones.
(P.ej. capacidad reproductora en la mujer tras la menopausia) 2.
Cambios
funcionales secundarios a otros estructurales.
Las más frecuentes, normalmente habrá primero una alteración anatómica
y/o histológica y luego una alteración funcional. (P. Ej.
Alteración del funcionalismo renal secundario a la disminución
del nº de nefronas, disminución de la fuerza por la pérdida de la masa
muscular, etc.) 3.
Pérdidas
o limitaciones funcionales sin alteraciones estructurales demostrables.
Menos frecuentes, por ejemplo disminución de la velocidad de
conducción del nervio periférico sin cambios morfológicos en él. 4.
Cambios
secundarios a fallos o interrupción de los mecanismos de control,
por ejemplo el aumento de las gonadotropinas en la mujer menopaúsica al
caer la producción de
hormonas sexuales. 5.
Respuestas
con aumento de función.
Muy raras, por ejemplo el aumento de la secreción de hormona antidiurética. 6.
Cambios
sólo objetivables en situaciones no basales.
Por ejemplo la presbicia, presbiacusia,
que sólo se objetivan en la lectura cercana y cuando la intensidad
del sonido baja. Teorías
del envejecimiento. Actualmente
existen numerosas teorías y, aunque todas tienen cierta justificación,
ninguna es lo suficientemente unitaria para producir una explicación
suficiente y satisfactoria. De
manera general podemos dividir las distintas teorías en dos grandes
grupos: -
Estocásticas:
Los procesos que condicionan el envejecimiento ocurrirían de un modo
aleatorio y se irían acumulando en el transcurso del tiempo como
consecuencia de la acumulación de “agresiones” procedentes del medio
ambiente hasta alcanzar un nivel incompatible con la vida. -
No
estocásticas.:
El proceso del envejecimiento se produce según unas normas
predeterminadas.
Teorías
estocásticas. -
Teoría
de los radicales libres o de la peroxidación.
(HARMAN,
1956) Los radicales libres que se forman durante el proceso oxidativo del
metabolismo normal reaccionan con los componentes celulares, originando la
muerte de células vitales y, finalmente, el envejecimiento y la muerte
del organismo. -
Teoría
de los enlaces cruzados.
Cambios moleculares intra y extracelulares que afecta a la información
contenida en el DNA y RNA; cambios que aparecen con la edad y que
determinan el establecimiento de enlaces covalentes, bandas de hidrógeno
entre macromoléculas, que ocasionarían agregación, inmovilización y,
consecuentemente, malfuncionamiento de estas moléculas, y a consecuencia
de ésta alteración en el DNA se produciría una mutación celular y
posteriormente su muerte. -
Teoría
del error catastrófico.
Errores en la síntesis proteica, que se irían acumulando con el tiempo,
y que darían lugar a cambios en la función celular,
envejecimiento de ésta y finalmente su muerte. -
Teoría
inmunológica.
Una serie de cambios en cadena del sistema inmunológico provocarían una
menor capcidad de defensa del organismo ante cualquier tipo de agresión y
se pierde la capacidad para discernir entre lo que le es propio y lo que
le es ajeno, favoreciendose la aparición de enfermedades de tipo
infeccioso, autoinmune y tumoral. -
Teoría
neuroendocrina.
Fundamento similar a la teoría anterior. El principal responsable del
envejecimiento sería el deterioro en los mecanismos superiores de
regulación neuroendocrina. -
Teoría
de la acumulación de productos de desecho.
Basada en la observación de células en animales de edad avanzada donde
se observan acúmulo de sustancias como la lipofucsina y la degeneración
basófila. Sin embargo, no parece que estas sustancias participen
activamente en el proceso del envejecimiento y que sean tan sólo meros
marcadores indirectos de éste y cuya aparición está en relación con la
existencia de reacciones de oxidación. Teorías
no estocásticas: -
Teorías
basadas en mecanismos genéticos.
Prototipos de las teorías no estocásticas. Se incluyen la de la programación
genética,
la de la mutación
somática
y la del error
genético.
Todas suponen que la longevidad de una determinada especie estaría
predeterminada por mecanismos genéticos y serían las circunstancias
ambientales o patológicas acumuladas durante la vida de cada uno las que
limitarían, en mayor o menor medida, esa programación. Los que hablan de
la mutación
somática
postulan que el acúmulo de un nivel significativo de estas mutaciones en
las células daría lugar al envejecimiento. La teoría
del error genético se refiere a que estas mutaciones se derivarían en la pérdida
de una secuencia de DNA. Principales
consecuencias de los cambios debidos al envejecimiento.
Configuración
general del cuerpo. -
Pérdida
de estatura. -
Pérdida
de masa ósea, reducción en
la altura de los cuerpos vertebrales. -
Redistribución
de la grasa, de forma centrípeta en el tronco. -
Cambios
en la pared arterial.
-
Aumento
en la íntima de los depósitos de colesterol y fosfolípidos. Depósito
homogéneo y constante. Distinto al depósito irregular y parcheado de la
enfermedad arterioesclerosa. -
Alteraciones
en la respuesta de los receptores. -
Todos
ellos sufren cambios más cualitativos (reducción de su sensibilidad),
que cuantitativos:
-
Barorreceptores:
Explica la frecuencia de la hipotensión ortostática. -
Alteraciones
en la regulación hidroelectrolítica. Disminución
de la sensibilidad a la sed y alteraciones en la secreción y respuesta a
la hormona antidiurética; éste hecho junto a la limitación para la
retención del sodio facilitarán la deshidratación
en los ancianos, sobre todo ante situaciones de estrés. -
Cambios
en el sistema inmunológico. Pierde
su capacidad de vigilancia y defensa, lo que ocasiona un aumento de la
tasa de autoanticuerpos circulantes y mayor facilidad para adquirir
enfermedades infecciosas, tumorales y autoinmunes.
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Modificaciones
en el funcionamiento de los diferentes aparatos. 1.
Aparato
circulatorio: -
Alteraciones
mecánicas
(alargamiento de la sístole) y
funcionales
(disminución de la respuesta por los receptores adrenérgicos) provocan
una limitación para alcanzar altas frecuencias durante el ejercicio y
el mantenimiento de un volumen minuto adecuado. -
Alteraciones
de la conducción
por pérdida de células en el nodo sinusal se traducen en alteraciones
del ritmo:
enfermedad del seno enfermo o
sindrome de bradicardia-taquicardia, fibrilación auricular, bloqueos... -
Fibrosis
y calcificaciones valvulares.
Valvulopatías. -
En
la circulación periférica hay una peor
respuesta a los barorreceptores,
mayor frecuencia de hipotensión
ortostática, y un engrosamiento,
rigidez y pérdida de elasticidad de los vasos y
consecuentemente un aumento de la poscarga, mayor frecuencia de
HTA sistólica aislada o de disfunción
diastólica del ventrículo izquierdo. 2.
Aparato respiratorio -
Pérdida
de elasticidad del tejido pulmonar: Disminución
de la capacidad vital y de la capacidad inspiratoria,
aumentando
la capacidad residual. -
Debilidad
de la musculatura respiratoria accesoria y calcificaciones en la unión
condrocostal. Todo
lo anterior ocasionará que la caja torácica se convierta en una “jaula”, con poca capacidad de adaptación y que
situaciones clínicas, aparentemente sin importancia (gripes, resfriados,
etc.) ocasionen una insuficiencia respiratoria aguda con retención de
secreciones. 3.
Sistema músculoesquelético -
Aumento
progresivo de la masa grasa,
disminución
en el contenido hídrico
y
del porcentaje de masa magra
muscular
(Sarcopenia)
y disminución
de la masa ósea
con el envejecimiento (osteoporosis senil). Todas estas alteraciones
favorecen un estado de
fragilidad fisiológica que vavorece la aparición de enfermedad (infarto
muscular espontáneo, fracturas, etc.) 4.
Envejecimiento cerebral. Disregulación neurobiológica. -
Reducción
del peso y del volumen cerebral
progresivo, se inicia en la sustancia gris y posteriormente afectará a la
sustancia blanca. -
Moderada
reducción neuronal. -
Modificaciones
en los sistemas neurotransmisores.
Sobre todo en el sistema colinérgico (disminución del nº de células
colinérgicas, con disminución de la síntesis y liberación del
neurotransmisor acetilcolina), cambios relacionados con la enfermedad
de Alzheimer. 5.
Sistema inmune.
El sistema inmune se encarga de la diferenciación entre lo propio
y lo extraño, la defensa frente a los organismos y el control de las células
propias alteradas o degeneradas. El fracaso de éstas funciones conlleva:
-
Aumento
de las enfermedades
autoinmunes. 1.
Sistema
génitourinario. -
Pérdida
progresiva del número de nefronas, a los 80 años la masa renal se habrá
reducido en un 30%. -
Aumento
de tejido fibroso en la zona medular que altera la capacidad de concentrar
la orina. -
Disminución
de la perfusión renal, con lo que disminuye el filtrado glomerular. Por
todo lo anterior se produce una alteración en el funcionamiento del riñón
del anciano favoreciéndose situaciones como la
deshidratación y requiere el uso cuidadoso de fármacos,
especialmente en aquellos que de por sí son nefrotóxicos. 2.
Aparato
digestivo. -
Falta
de piezas dentarias y cambios cuantitativos y cualitativos en la saliva dificultan
la trituración y la digestión inicial de los alimentos. -
Es
frecuente la existencia de reflujo
gastroesofágico provocado por la incoordinación motora del presbiesófago
y el estreñimiento por esa misma incoordinación motora en el intestino
grueso. -
Adelgazamiento
de la capa muscular del tubo digestivo provoca la aparición de divertículos,
los divertículos
esofágicos
pueden dar lugar a cuadros de broncoaspiración,
los duodenales
a malabasorción intestinal y
los colónicos
dan las frecuentes diverticulitis o
“apendicitis izquierdas” de los ancianos. 3.
Modificaciones
en la piel. -
Atrofia
de las glándulas sebáceas, por lo que disminuye la grasa cutánea y la
piel se vuelve descolorida, delgada, arrugada, seca y frágil.. -
Aplanamiento
de la unión dermoepidérmica, que predispone a los ancianos a la formación
de ampollas y lesiones por rozamiento y abrasiones.
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MODIFICACIONES
PSICOLÓGICAS EN EL ANCIANO.
La pérdida de memoria,
provocada o no por enfermedades que alteren la función intelectual del
anciano, tiene un efecto negativo psíquico, provoca preocupación y
quejas en el individuo anciano. Parece evidente que aquellas personas con
más recursos intelectuales estarían en mejor disposición para vivir su
vejez.
Es frecuente la disminución de la autoestima
del anciano, relacionada con el abandono de la vida laboral activa,
disminución de las condiciones socio-económicas, pérdida de seres
queridos, etc. El anciano puede sentirse sólo, sin actividad laboral,
poco integrado en la vida social y familiar e incluso inútil.
Todo lo anterior influye en su estado general de manera negativa.
Aparece desinterés por las cosas, pesimismo, falta de integración y
desadaptación.
El anciano puede desarrollar distintos mecanismos
de respuesta
ante la situación de vejez, éstos serán diferentes según su
personalidad, vivencias acumuladas y recursos personales. Algunos ejemplos
de estos mecanismos son: -
De
separación
o alejamiento
del mundo que le rodea. Puede volverse introvertido, poco comunicativo,
egocéntrico, huye del mundo y se refugia en su soledad. -
De
integración,
aceptando el envejecimiento con cierta resignación.
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MODIFICACIONES
SOCIALES EN EL ENVEJECIMIENTO.
La crisis de la jubilación está relacionada con el papel que
culturalmente ha desempeñado el hombre en la familia y en la sociedad.
Con la jubilación se pierde la responsabilidad familiar, disminuye el
poder adquisitivo y aparece un sentimiento de pérdida del prestigio
social.
Muchas veces la jubilación supone el aislamiento social ya que el
trabajador pierde a su grupo de relación laboral cotidiano, a parte de
sus amistades y éste hecho supone una reestructuración de su vida. Si
bien la vivencia de ésta situación será diferente en cada persona, para
muchos supone el comienzo de su final, provocando la aparición de crisis
o conflictos personales.
En el polo opuesto están aquellos que ven en esta etapa aquella en
que pueden dedicarse a realizar sus sueños. Para éstos no supondrá ningún
trauma.
El anciano necesita afecto y sentimientos de pertenecer a la
familia. La fatiga que supone su cuidado y vigilancia puede agotar los
recursos físicos y emocionales de los cuidadores o familiares y es
posible que el anciano muestre pruebas de la tensión latente a través de
quejas múltiples, angustias, fatiga, etc. |